La Leyenda de la Bruja Haeda-León

GilgameshPensamientos5 Comments

«Bienvenidos amigos:
Me llamo Fagus y tengo alrededor de 500 años, no lo recuerdo muy bien ¡es tanto tiempo! Dicen que soy una de las hayas más ancianas de España..

También soy peculiar por mi forma, me dicen. Tengo un perímetro de 6,32 metros en mi base y mido 23 metros. Lo normal es que mis hermanas, las hayas, sean árboles grandes, imponentes, hasta de 30 metros. Con las copas anchas y abombadas, la mía tiene forma de copa de vino. No recuerdo, pero es probable que alguna tormenta me arrancase la guía, o … ¡quizás algún vecino!
Estas características y la leyenda de “La bruja Haeda” hacen que se me encuentre incluida en una selección de 100 árboles, los más singulares de España, en el libro, “Arboles, leyendas vivas”.
Mirad a vuestro entorno, ¡El Faedo!, aquí vivo. Un bosque en el que se respira magia. Este suelo calizo y la materia orgánica hacen que nuestros hayucos, los frutos del haya, germinen fácilmente.
Los animales que aquí viven esconden nuestros frutos en huecos y grietas olvidándolas luego, por ello, hay hayas que aparecen incrustadas en las rocas literalmente.
El arroyo del Villar nos refresca y humedece a la vez que produce esta mágica música que te hace sentir paz.
Muchos animalitos comparten con nosotras, las hayas, este paraje. Aunque no se dejan ver fácilmente por el hombre ruidoso, lirones, trepadores, carboneros agateadores y herrerillos hacen de los huecos de nuestrso troncos y ramas su hogar. Y nuestros hayucos sirven de alimento a corzos y jabalís durante el invierno. ¡Anímate a madrugar la proxima vez! Disfrutará al ver al desmán de los pirineos en su baño matutino.
Paraje especial, sin duda, aquí se respira vida. Hace unos 150 años los hombres de Villar del Puerto y Valle de Vegacervera pasaban por aquí diariamente. Su camno, duro en cualquier época del año, terminaba en la mina. Su sudor regó nuestro bosque durante años. En honor a ellos nuestros troncos y raices crecen tortuosos en vez de rectos y altivos.
Recuerdo el sonar de las campanas de los pueblos vecinos tocando a “facendera” y mujeres y niños venían a hacer camino en la nieve para que, tras la jornada en la mina y gran nevada, papás y maridos pudiesen vover a casa a pasar la noche.
Un poco más arriba en el antiguo “puente de palos” perdieron varios de estos mineros la vida, víctimas de aludes. A ellos y sus familias mi recuerdo y admiración.
Si te encuentras con fuerzas, continua arroyo arriba. Las “marmitas de gigante” te contarán historias de amores y desengaños.
Muchso niños, y algún adulto valiente, las utilizan como bañeras relajantes. Más arriba y como a hora y media de camino de aquí encontrarás la Cuevas de Valporquero, pero eso ya es otra cosa.

Bruja Haeda
Sólo me queda animarte a leer la leyenda de la bruja Haeda.
Agradecerte la visita y el respeto mostrado y … hasta siempre.»

Una vez me contó un abuelo que hace muchos, muchos años, antes que hubiera casas en el valle, cuando aún los hombres vivían al aire libre y los inviernos eran crudos y largos, vivía en el Faedo una bruja llamada Haeda.
Tenía poderes sobrenaturales, dicen que se los otorgó el demonio, que la advirtió: “Debes usarlos para hacer el mal, pues si con ellos haces el bien te consumirás y en tres días desaparecerás.”La bruja Haeda se frotó las manos, y se preparó para hacer todo el mal que pudiera.

Entre La Vid y Santa Lucía vivía una familia, la madre María, el padre Miguel y nueve hijos pequeños. Por el verano sembraban patatas, fréjoles y lechugas, pues se daban muy bien y con ellos alimentaban a sus hijos. Cuando llegaba el invierno las cosas se ponían muy difíciles, no tenían donde refugiarse, por la noche subían hasta la cueva de los Infantes y allí se guarecían de la nieve y las heladas.

Un día nevó y nevó, el viento soplaba la ladera de la montaña helada y por más que María y Miguel empujaban a sus hijos hacia arriba no conseguían llegar a la cueva, los niños resbalaban y volvían a caer.
Haeda estaba sentada en Berciegos, (bien es sabido que las brujas no tienen frío) y sintió un escozor en el pecho al ver aquellos padres que no podían resguardar a sus hijos del frío. Usando sus poderes arrancó un montón de piedras de las montañas y las prendió fuego, se pusieron rojas y chispeantes dando un calor agradable, lo más milagroso es que duraron encendidas toda la noche, María y Miguel colocaron a sus hijos alrededor para que durmieran sin pasar frío.

A la mañana siguiente había un gran montón de cenizas, ellos no se explicaban lo que había pasado. Aquel día siguió nevando, en el puerto la niebla y el frío eran insoportables. Haeda pensó que aunque les ayudara otro día aún le quedarían poderes. Así que volvió a arrancar piedras de las montañas y las prendió fuego haciendo una gran hoguera. Pasaron la noche calientes, por la mañana vieron mucha, mucha ceniza que guardaba las brasas en sus entrañas, metieron patatas para que se asaran y los niños las comieran tiernecitas.

Haeda se miró en el arroyo, estaba envejecida y cansada, agotada pero dispuesta a ayudarles un día más aún a costa de su vida; pensó que no sería suficiente, el invierno en estas tierras es largo y no podrían resistirlo. Meditó la bruja buena, y juntando todas las fuerzas que le quedaban hizo que todas las montañas del valle se llenaran de piedras que prendieran y dieran calor. Vinieron muchas familias, fundaron un pueblo sobre las cenizas, le llamaron Ciñera. Desde entonces ningún niño pasó frío por las noches. Haeda así lo quiso.Dicen que fue a morir al Faedo, abrazada al árbol más antiguo su bondad quedó para siempre, agua entre las hayas, carbón en la montaña.

Mapa Ciñera

 

5 Comments on “La Leyenda de la Bruja Haeda-León”

  1. Lágrimas caen por mis mejillas no sabía de la historia de mi pueblo aquel donde me crié que me vio correrventre sus callejuelas y el Parque y esos paseos y excursiones al faedo con el colegio si ese colegio que pretendían likidar como si fuese saldo de ropa barata. Escuché esa historia alguna vez a mi abuela yo creía k eran historias de su ancianidad pero no era de verdad!.eske el faedo tiene magia desde su comienzo hacia su fin. Y mi pueblo la alegría en los corazones de cualkier leones k komo yo tuvieron la suerte de crecer en Ciñera.

    1. Me alegro que te haya gustado esta leyenda de tu pueblo y te haya traido buenos recuerdos.Estoy seguro de la magia del lugar y que razon tienen nuestros mayores cuando de generacion en generacion nos transmiten esas historias de forma oral de lugares llenos de magia.

  2. Qué magia tiene el valle y el bosque, hemos pasado el día con los niños y les he leído esta historia, lo que ha llenado aún más, de una magia especial este paraje. Hemos visto la bruja y hemos dejado nuestro sentido respeto a los mineros valientes que dejaron su vida en la mina. Maravilloso día. Precioso.

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