Orgullosa de Ser Puta

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EL ORGULLO DE SER PUTA

¿Os parece extraño que una puta pueda sentirse orgullosa del trabajo que realiza?
¿Os suena insólito?

Los que ya sois usuarios del sexo de pago con independientes, con más o menos asiduidad, no os sorprenderá tanto.
Los que sois clientes de otros sectores, es lógico que sí os pueda parecer una afirmación surrealista. Es comprensible. Puesto que cuando trabajas para otra/s personas/s, todo cambia. No eres tú quién elige.

Está claro que las independientes somos unas privilegiadas. No tenemos que dar explicaciones a nadie de cómo manejamos nuestra agenda, de a cuánto cobramos nuestros servicios, de cuándo y en qué condiciones vamos a trabajar.
De qué servicios queremos, o no, realizar.
Somos unas auténticas freelance.

Pero, claro, eso también requiere de un esfuerzo personal, del estar ahí, día a día, de tener siempre una predisposición para realizar este trabajo, ni más duro, ni más costoso que cualquier otro.
Éste, más que cualquier otro menester, trabajo, ocupación, profesión u oficio, requiere esfuerzo, dedicación, tiempo, atención, respeto, educación, higiene, sanidad, buena presencia, cierta cultura, nociones básicas en política, religión, arte, cine, teatro, literatura, música…y un largo etc de conocimientos, que la independiente a través de sus lecturas, estudios, búsqueda, intuición, y curiosidad va adquiriendo día a día.

Hace algún tiempo, unos meses, escribí una pequeña reflexión, de cómo creía que sería mi clientela, antes de empezar. Os la copio aquí, por ser auténticamente cierto cuanto pensaba sobre el “otro lado” de la prostitución:

-Así es. Cuando yo pensé en meterme en este mundillo, lo que más me asustaba era el “personal” con el que me iba a encontrar.¿Mis motivos? Al igual que el de muchas compañeras, una precaria situación económica, que obviamente, no viene al caso. Creía, falsamente ahora lo se, que el putero era el coco. Hombres sucios, maleducados, desaliñados, retrógrados, machistas, depravados, degenerados…pero niña al toro. Necesitas pasta y la necesitas¡¡ YA!!
Y hasta que no pasas por ello, lo que más tienes, os lo aseguro, no es miedo, es simplemente pavor.

Y héte aquí que me encuentro a un hombre maravilloso, mis besitos más dulces para mi niño Jaguar, que nunca supo que fue el primero. Tan nerviosa e inexperta era que ni siquiera pensé en que necesitaría preservativos…sin comentarios, lo sé, lo sé. Todos tenemos un pasado.

Y tras este caballero, aparecieron otros, todos en la misma línea, siempre con la sensación de haber compartido un ratito con un buen amigo, o con un desconocido al que atacas sin compasión….pobres jejeje

Asi que…sí lo reconozco. Yo también he cambiado. Nuestros compis de juegos no son ese coco que yo había imaginado. Sólo hombres que buscan lo que nosotras ofrecemos. Nuestro tiempo, nuestros mimos, nuestra capacidad de escuchar, nuestra conversación, risas compartidas.¿ Qué sería del sexo sin risas?

Me siento orgullosa de realizar este oficio, de volver a mi casa y saber que hice que alguien, durante un ratillo, estuviese a gusto y se fuese más feliz de lo que vino. El nuestro, la mayor parte de las veces, es un trabajo gratificante. Jamás hubiese imaginado cuando empecé a ejercerlo que dijera esto….pero así es.

En fin…cambiamos. Y en este caso, creo que tod@s lo hemos hecho para mejor. –“

Así. Con estos pensamientos, iba yo a mi primer encuentro. Y ya entonces, no sentía vergüenza por tener que prostituirme. Me asombraba que, tras todo lo pasado a lo largo de mi vida, puesto que no soy una jovencita de 20 años, me encontrara en semejante situación. Puta. Iba a ser puta. Qué cosas!!
Pero nunca lo ví de una manera vergonzante. Y menos aún, pasado el tiempo.
Hoy por hoy, diría que mi mayor desazón, es no poder gritarlo a los cuatro vientos, a la gente que me rodea. Sí, a padres, hermanos, amigos, hijos. Lo tenemos que esconder porque aún la sociedad no está preparada para una noticia de ese nivel.
Yo misma, no sé cómo hubiese reaccionado si una amiga mía me hubiera dicho que se dedicaba a la prostitución.
De hecho, sólo conozco un caso, de primera mano, el de estimada amiga Montse (Marien), que ha sido lo suficientemente valiente como para no callar. Ella da la cara, y no sólo por ella, si no por todo un colectivo. Fue mi mentora, mi guía sin saberlo, y de ella he aprendido mucho, muchísimo. Nunca podré agradecerle lo suficiente lo que su valor, su arrojo y su aplomo me ayudaron en momentos difíciles.
Hoy casi dos años y medio después de haber comenzado, me siento bien realizando este trabajo.

Me siento orgullosa de lo que doy y lo que recibo.
Ante todo, respeto. Puedo decir que mis compis de juego (hombres y mujeres), han sido siempre personas consideradas, educadas y respetuosas.

Lo sé, algunos aún estáis ojipláticos y boquiabiertos.
¿Orgullosa de ser puta?
¡¡Esta chica se ha vuelto majara!!
Pues no amigos.
Cuando estás con una persona, compartiendo, departiendo, jugando, riendo y disfrutando de un juego de adultos, el mayor y más complicado, por la cantidad de reglas no escritas que hay en él…no te sientes puta. Simplemente una mujer.
Cuando estás en esa situación, que siempre es distinta, siempre diferente, aún con el mismo compañero de juego, las situaciones, son únicas.
Y si entre ambos hay esa complicidad, absolutamente necesaria para que el juego acabe en tablas, te sientes bien. Tremendamente bien.

Porque esa persona, que se ha tomado la molestia de leer tu publi, de seguir tus xp´s, de contactarte, de llamarte, de ser galante y educado y que va a pagarte por ese rato estipulado. Ya no es un cliente. Es, durante ese rato, “EL COMPAÑERO DE JUEGO”.

Y de nuevo hablo de respeto, porque hay que ser respetuosa con los servicios que ofreces, con los que vas a compartir, con la imagen que das de ti misma, a nivel personal y a través de tus fotografías.

Los tópicos más típicos:

-No es un trabajo fácil.
Aunque, que yo recuerde, ninguno lo es.

-Se gana dinero.
Si eres constante y te labras un prestigio. Como en tantos otros.

-Te menosprecian.
Sólo si tienes la mala suerte de dar con algunos cafres. Por eso hay que usar la intuición femenina, y hacerte valer.

-Te sientes sucia.
Únicamente si tú lo vives de manera acomplejada y vergonzante.

-La trabajora sexual no disfruta del sexo.
Este trabajo, desde la independencia, nos da esa pequeña licencia. Disfrutamos, porque nuestros servicios son pocos y bien escogidos.
Lo que no puede estar más claro, es que si no te gusta el sexo, si vas a terminar una cita de dos horas en 20 min…tu credibilidad y prestigio se van al traste. Y para poder jugar, para disfrutar ambos del SEXO, debe gustarte. No hay más verdad que ésa.
Lo demás lo dejo para expertos en textos de corrillos, sabihondos del no se sabe qué.

– Las trabajadoras sexuales se vuelven insensibles al sexo
Sé que no es para reírse, pero cuanto menos me sonrío, cuando leo estas perlas.

Es un trabajo más. Que aún debemos llevar a escondidas, pero cada vez algo menos.
Pero lo más importante, es que…cuando te despides de un cliente, cuando le miras a los ojos, cuando le das el último beso y ves su cara de…sí demonios! ¡¡De satisfacción!!
Y te vas a casa. Y repasas mentalmente el encuentro.
¿Estaría bien realmente? ¿Acaso fingió?

Su risa era franca, sus manos buscaban terrenos inexplorados, desconocidos por él, su boca se perdía en tu cuerpo, sus labios sorbían, su pene mostraba alegrías varias…

Si duda, el encuentro más satisfactorio, es el compartido.
Está bien dejarse hacer por la profesional, pero sin temor a equivocarme, y desde mi exigua experiencia, diría que el hombre que más disfruta de estos encuentros, es el que sabe compartir generosamente el placer recibido.

Y sí.
Me siento orgullosa de ser PUTA.

Paula
Como hice ayer de nuevo hoy quiero dar las gracias a una gran persona que he tenido el honor de que me brinde su amistad y haya querido compartir su propia experiencia,Paula Vip.

Este es un texto copiado integro del blog de Paula Vip, profesional del sexo que podeis seguir su blog en:

http://elblogdepaula.com/2008/10/el-orgullo-de-ser-puta/

Pretendemos demostrar que la prostitución es una opción voluntaria en muchísimos casos, y no va unida a la trata de seres humanos, a la vez que desmontar falsos mitos y creencias.

Que lejos están estas colaboraciones entre profesionales de la imagen peliculera o falsa de que entre l@s put@s son todo peleas y traiciones.Las hay como en todos los colectivos pero también existe amistad, compañerismo y muchisimos valores.

Reflexión final: No digamos que queda mucho por hacer políticamente porque cierto es , pero, donde máss queda por hacer es socialmente.La misma sociedad hipócrita aunque existieran leyes a favor les costaría aceptarlo. Como ejemplo existe el matrimonio homosexual,pero aun así socialmente quedan muchos sectores y mucho por hacer para que este integrado y aceptado.La culpa NO es solo de los políticos sino de esta sociedad.

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